HOY CASI PROVOCO UN ACCIDENTE
Esta mañana entrando en Sevilla, con todo el tráfico prácticamente parado, he decidido pasar entre dos filas de coches.
Siempre voy atento a las reacciones del resto de los conductores.
Las dos filas iban en paralelo a no más de 10 Kms/hora. Yo a no más de 15Kms/hora.
De pronto intuyo que los dos conductores de los siguientes coches me miran por el espejo retrovisor.
No me ha dado tiempo a comprobarlo.
Ambos me han cerrado el paso de forma simultánea con un “ligero” volantazo. El de la izquierda hacia la derecha y el de la derecha hacia la izquierda. El metro y pico de separación inicial ha quedado a… un par de dedos medidos de espejo retrovisor a espejo retrovisor, en solo dos segundos.
Por su puesto he frenado, he esperado a que dejasen de estar paralelos y luego los he adelantado.
Luego he pensado, jajaja, hubiese estado bien que hubiesen chocado. Toda la mala leche vespertina de ambos derramada sobre ellos mismos.
La mía, me refiero a la mala leche, no cuenta.
Luego me ha entristecido pensar que pueda haber gente así. No es por mi hecho en cuestión. Es por todos los que se ven u oyen día a día y con resultados no tan… felices.
En efecto no hay “accidente” si dos no lo quieren. En este caso hubiésemos sido tres. O dos también, jajaja.
…(en la foto dos hormigas a las que tras una hora de pelea abandoné aburrido. Una mordía la pierna de la otra, la otra trataba de pinzar la cabeza sin más resultado que una antena rota, nada las distraía)






