Aquí no hay quién viva!
Últimamente me tiene preocupado mi “criticidad” a los temas sociales, pero es que se ven unas cosas…
Esta comunidad de vecinos no parece llevarse bien del todo. O al menos queda claro que ni para la compra de un buzón se ponen de acuerdo.
Cada cual pone el suyo y… a su manera.
El del vecino guardia civil está claro cuál es.
El del vecino-poeta y “rojillo” también. Es más, es el único que recibe correo habitualmente. Puede ser que reciba mucho correo, o que nunca lo recoge. Porque pensandolo bien… tal vez sea uno de esos vecinos que nunca se ven. Lo mismo fue el primero que puso buzón y luego… desapareció. Pero el correo siguie llegando día tras día.
El del vecino “butanero” siempre por debajo, pero… si él nos contase… Bajo sí, para pasar desapercibido. Pero seguro que conoce, y por debajo, a todas las vecinas.
Y el del vecino electricista, tan cuadriculado, tan frio, tan matemáticamente el último.
Ahí están.
El del presidente está claro cual es. Siempre vacio pero el más grande. Y al otro lado del bajante. Más cerca de la entrada, o de la salida, el primero, como si fuese el más importante. Es un buzón de esos que permanecen siempre.
Y el de ese vecino estraño. Ese tan callado. El último que compro el buzón y lo “clavó” ahí abajo. Bajo todos pero cerca del del presidente. Como siempre cerca de él, quizá pelota, pero sin ser capaz de ponerse totalmete de su lado.
“Criticidad” o “inventiva”. Tengo claro que simplemente es una descarada y mal escrita “tormenta de ideas” para tratar de fundir el estres de todos los días.
Pos aquí se queda.
¿Y que pensará la gente que me ve fotografíar estas cosas?
Que piensen lo que quieran!





