Noruega, enriquecedor destino.
Uhmmm, bonitas vacaciones.
Pena de no haber tenido tiempo para tomar las fotos con algo más sosiego.
El país, en agosto, ideal. En otros meses, que no sean
este o el de julio prometen…
La gente…¿donde están los noruegos? Pero japoneses en tropel, bajando de los autobuses como posesos en busca de algo indeterminado, invadiendo las calles y fotografiando TODO sin ton ni son. De estos había bastantes. Españoles… también, muchos más de los esperados.
El idioma… ingles y sin problemas, taxistas, tenderos, la gente de la calle… A ver si aprendemos los que nos las damos de…
Y es que ha sido toda una lección de humildad. Un país tan… y a la vez tan…
Educados, ordenados…
Muchos puntos suspensivos, pero es que no se puede contar. O lo imaginas… o vas y lo ves.
Nadie por encima del limite de velocidad 90 en autopista y 80 en nacionales (incluso en las ciudades que se limita a 50).
Las calle limpias.
Nada de ruido… nada? Bueno… la juventud en noches de fin de semana… rompen la pana. Gritos sin ton ni son!!! Están vivos!!! Pero poco. Y parecen necesitar dejarse notar entre tanto… “guiri”.
Para el fotógrafo de paisajes un edén.
Para mi un suplicio, sabéis que los paisajes no me gustan en exceso, fotografiarlos, vivirlos…. siiiiiii.
Y en muchos casos mejor disfrutarlos como son que “perder el tiempo” inmortalizándolos.
Rincones a mansalva, y puertas, y ventanas …
